Desinfección con clorador salino

La desinfección de su piscina con un clorador salino es un principio simple similar al comportamiento del mar y su ecosistema. La cloración salina es una simple reacción de electrólisis a partir del agua de la piscina con una ligera concentración de sal común, de 4 o 6 gramos por litro, prácticamente imperceptible por el bañista en comparación con el agua de mar que alcanza los 35 gramos de sal por litro. Mediante la electrólisis, a través de la célula de cloración, la sal se transforma en hipoclorito de sodio, un potente desinfectante que se disuelve instantáneamente en el agua. El hipoclorito de sodio destruye todos los microorganismos en la célula y aporta al vaso de la piscina un nivel correcto de cloro libre.

Este proceso puede aplicarse en todo tipo de piscinas, incluso aquellas que funcionen directamente con agua de mar. En este caso ya está presente en el agua una concentración de sal elevada, de 35 g/l por lo que supone unos consumos eléctricos mucho más reducidos por lo que es un sistema muy recomendable.

VENTAJAS Y BENEFICIOS:

Es beneficioso para su salud y la de su familia, ya que se destruyen las cloraminas que, frecuentemente, producen la irritación en piel y ojos. Además, elimina la incorporación excesiva de ácido isocianúrico presente en el cloro en polvo y en pastillas.

Este sistema presenta una alta eficiencia ya que, la acción combinada de los agentes generados durante la electrólisis como el oxígeno y el ozono, evitan la formación de algas y el crecimiento de bacterias.

Obtenga el máximo confort en su piscina de obra ya que, el agua salada contiene yodo, que produce un bronceado más natural, protege el cabello y no destiñe los trajes de baño. Cuanto más próxima esté la concentración de sal en el agua a la concentración de sal en nuestro cuerpo (0,9% de peso x volumen) mayor será el confort que aporta el agua.

Gane en seguridad para usted y su familia evitándose los riesgos del transporte, manipulación, intoxicación y dosificación de productos irritantes y abrasivos.

Realice una apuesta por la ecología. Con los sistemas de Electrolisis salina no es necesario el uso de ningún compuesto químico, respetando así el medio ambiente.

Ahorre dinero en el mantenimiento de su piscina de obra, sin necesidad de comprar productos químicos como el hipoclorito sódico o compuestos químicos derivados del cloro.